A estas alturas, un buenas tardes, o un ¿qué tal?, no me parece adecuado, así que os saludaré con un: Hola de nuevo, amigos.
Aquí, os vuelvo a escribir, después de la vuelta de Bolivia, y un tiempo de descanso con mi familia.
Os contaré un poco como fueron las cosas; el día del viaje, nos despedimos de todas las personas que habíamos tenido el placer de conocer, nos dieron una calurosa despedida, en el Centro de salud, en el Imaynalla Kasanki, en el Sigamos... fue todo muy bonito, comida, música, amigos... y recuerdos, pues pienso yo que el mejor regalo que nos han dado, a sido la experiencia, por que lo que queda son los recuerdos.
Después de un día de adioses y hasta prontos, esperamos a que fuera la hora de ir al aeropuerto de Cochabamba, para coger el avión, que nos llevaría hasta Santa Cruz.
En el aeropuerto, nos despedimos de la familia, y cogimos el avión hacia Santa Cruz, una vez allí esperamos al próximo avión, que nos llevaría hasta Brasil.
En Brasil, cogimos el avión de vuelta a España, Madrid, y ya sintiéndonos como en casa, nos montamos en el ave, que nos llevaría a nuestro hogar, Sevilla.
El viaje fue muy largo y bastante pesado, pero aún así todo fue muy bien.
Me gustaría darle las gracias, a toda esa gente, que nos a abierto sus puertas, y no solo a mí, sino a toda mi familia, por darnos esa oportunidad, para crecer por dentro.
Y animo, a la gente a probar cosas nuevas, aunque sea en un periodo pequeño, porque aunque al principio yo no quería ir, me he dado cuenta de que ha sido una experiencia grande, muy grande, y por eso doy gracias a mis padres por compartirla conmigo, y a esas personas, que me dijeron, - Te gustará.
Y por último, os doy las gracias a vosotros, por seguirnos e interesaros por nosotros.
Sara
PD: Pondré más fotos.
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